Elección de la técnica — Qué capa se moviliza y en qué dirección se reposiciona
El espectro de técnicas ordenado por la capa que movilizan, plicatura frente a imbricación, el abandono de la técnica biplanar, la orientación del vector y su adaptación a la ptosis glandular.
Contenido dirigido a profesionales sanitarios. No sustituye la valoración clínica ni está pensado como información para pacientes.
Lo esencial
- Las técnicas se diferencian por dos decisiones y no por su denominación: qué capa se moviliza y si se liberan o no los ligamentos de retención.
- El vector vertical desplazó al horizontal por un motivo demostrable: el horizontal desplaza la comisura oral en sentido posterior y produce una deformidad reconocible.
- La orientación no se mide con transportador: se obtiene siguiendo la dirección del músculo cigomático mayor, que es la referencia anatómica del vector.
- La ptosis de la glándula submaxilar modifica el diseño: cambia dónde se abre el platisma, cuánto se diseca por debajo y cuántos puntos de tensión se aplican.
- La evidencia comparada sitúa al deep plane con mayor satisfacción y mayor tasa de complicaciones que las técnicas sobre SMAS, de modo que la elección es de indicación y no de escuela.
El espectro de técnicas
Establecida la indicación —el análisis que la sustenta está en Envejecimiento facial y valoración—, queda elegir la técnica. La denominación de las técnicas de ritidectomía ha proliferado hasta hacer difícil su comparación, pero el criterio que las ordena es sencillo y se reduce a dos variables: la capa que se moviliza y si se liberan los ligamentos de retención. De ellas depende el alcance de la corrección, porque un procedimiento que no libera los ligamentos no puede desplazar el tejido medial a ellos, y es precisamente ese tejido el que forma los surcos. La tabla siguiente ordena las tres opciones principales según ese criterio, con su indicación y su límite.
Técnicas ordenadas por la capa que movilizan
| Técnica | Gesto | Indicación y límite |
|---|---|---|
| Short scar facelift | Incisión preauricular con extensión retroauricular mínima en S. No se eleva el SMAS ni se liberan los ligamentos: únicamente plicatura o imbricación del SMAS | Pacientes menores de 50 años sin desplazamiento medial significativo. No corrige el surco nasogeniano ni el prejowl. La tensión recae sobre la piel, con mayor riesgo de necrosis y recidiva en torno a los 5 años |
| Lifting de tercio inferior y cuello | Incisión en S sin extensión temporal asociada a incisión submentoniana. Plano profundo limitado al tercio inferior y al cuello | Pacientes con laxitud cervical predominante y escasa afectación del tercio medio. La reposición del jowl es limitada |
| Deep plane | Se eleva un colgajo compuesto de piel, tejido subcutáneo, SMAS y platisma, y se liberan los ligamentos de retención antes de traccionar | Es la técnica que corrige los surcos, porque actúa sobre el SMAS móvil y no solo sobre el fijo, según la organización descrita en Las capas de la cara. Mantiene el resultado a corto y a largo plazo. Su desarrollo está en Lifting de plano profundo, paso a paso |
Plicatura e imbricación
Ambos términos designan la fijación del SMAS y con frecuencia se emplean de forma intercambiable, aunque corresponden a gestos distintos y a técnicas distintas. La plicatura consiste en suturar el SMAS sobre sí mismo sin abrirlo ni disecarlo: es un plegamiento que no crea colgajo. La imbricación consiste en suturar un colgajo de SMAS previamente disecado, lo que obliga a resecar la porción preauricular supraparotídea en semiluna para evitar el exceso de espesor. De ahí se derivan sus indicaciones respectivas y su comportamiento en el tiempo, que resume la tabla.
| Plicatura | Imbricación | |
|---|---|---|
| Gesto | Suturar el SMAS sobre sí mismo, sin abrirlo ni disecarlo | Suturar el colgajo de SMAS ya disecado en plano profundo |
| Resección | No requiere resección | Resección en semiluna de la porción preauricular supraparotídea |
| Técnica asociada | Short scar facelift | Deep plane |
| Duración del resultado | Corto plazo | Corto y largo plazo |
El abandono de la técnica biplanar
Durante años se disecaron la piel y el SMAS por separado, resuspendiéndolos con vectores independientes. La justificación era una hipótesis razonable: que la piel envejece en sentido horizontal mientras el complejo SMAS-platisma lo hace en sentido vertical, de modo que cada capa debía tratarse en su propia dirección. Los resultados no confirmaron la hipótesis. La técnica biplanar produjo un conjunto de deformidades reconocibles que condujeron a la técnica combinada actual: elevación de un colgajo único de piel, tejido subcutáneo, SMAS y platisma y resuspensión del conjunto con un vector común.
Las cuatro deformidades características de la técnica biplanar
- Lateral sweep deformity, por tracción cutánea sin reposición del plano profundo.
- Desplazamiento posterior de la comisura oral, o joker line, consecuencia directa de la tensión cutánea horizontal.
- Recidiva cervical precoz, por insuficiente ajuste del componente cutáneo en el cuello.
- Ausencia de reposición volumétrica, porque el desplazamiento afectaba a la piel y no al bloque que determina el contorno.
La orientación del vector
La dirección en que se resuspende el colgajo determina el resultado en mayor medida que la magnitud de la tracción aplicada. El vector horizontal, dirigido hacia el lóbulo auricular, fue el estándar durante décadas y produce dos efectos indeseables: desplaza la comisura oral en sentido posterior y tensa sin reposicionar. El vector vertical, orientado en sentido superior, actúa sobre las estructuras que determinan el contorno: restituye la proyección malar y la definición de la basilar mandibular. Jacono y colaboradores documentaron mediante análisis tridimensional que la tracción vertical del SMAS del tercio medio restituye volumen en esa región de forma sostenida, lo que aporta el fundamento objetivo de la preferencia.
Comparación de los dos vectores
| Vector horizontal | Vector vertical | |
|---|---|---|
| Dirección | Hacia el lóbulo auricular | En sentido superior, siguiendo la orientación del músculo cigomático mayor |
| Efecto sobre la comisura | Desplazamiento posterior, con la deformidad labial consiguiente | Desplazamiento superior |
| Efecto sobre el contorno | Limitado: tensa sin reposicionar el volumen | Restituye la proyección malar y la definición de la basilar mandibular |
| Comportamiento en el tiempo | Recidiva del contorno submentoniano por tensión insuficiente, en ocasiones antes del año | Mantiene la tensión submentoniana y la definición del ángulo cervicomentoniano |
Cómo se obtiene la orientación en el quirófano
- La suspensión se realiza entre 60 y 70 grados respecto a la horizontal que pasa por el trago.
- Ese ángulo no requiere medición: se obtiene siguiendo la dirección del músculo cigomático mayor, cuya orientación coincide con el vector óptimo descrito.
- Distribución habitual: SMAS a 60 grados, platisma a 80 y piel pasiva, que en un lifting combinado se sitúa en torno a los 50-60 grados.
- El primer punto de suspensión se sitúa en el ángulo goníaco, uniendo el complejo SMAS-platisma a la fascia mastoidea o, en su defecto, al SMAS supraparotídeo.
El vector se adapta a la glándula submaxilar
La ptosis de la glándula submaxilar modifica el objetivo del vector, y con él tres decisiones del diseño. La razón es mecánica. Sin ptosis glandular el problema es de contorno: basta con definir el borde mandibular, y para eso interesa aplicar la tensión lo más cerca posible de ese borde. Con ptosis glandular el problema es de contención: la glándula desciende por debajo de la basilar y hay que sostenerla, de modo que el platisma tiene que comportarse como una hamaca. Y una hamaca necesita dos cosas que un simple tensado no necesita: un colgajo más largo y móvil, y un segundo punto de anclaje que cierre el extremo inferior de la hamaca.
El diseño en cada escenario
| Sin ptosis glandular | Con ptosis glandular | |
|---|---|---|
| Objetivo del vector | Definir el borde mandibular | Definir el borde y contener la glándula por encima de él |
| Dónde se abre el platisma | Más anterior, cerca del territorio que se quiere tensar | En la inserción posterior del platisma, sobre el esternocleidomastoideo: cuanto más posterior es la incisión, más largo resulta el colgajo disponible |
| Disección infraplatismal | Unos 2 cm: lo justo para movilizar el borde | Hasta 4 cm, alcanzando los vasos faciales: libera el colgajo en toda su anchura para que pueda tensarse sobre la glándula |
| Puntos de máxima tensión | Uno, sobre el ligamento mandibular | Dos: el ligamento mandibular y el ángulo cervical. El primero define el borde; el segundo cierra por debajo y evita que la glándula se escape |
Cuándo la suspensión no basta
La suspensión platismal contiene la glándula, pero no la reduce. Cuando el volumen glandular es el que desborda el contorno, hay dos posiciones documentadas y opuestas: algunos autores desaconsejan la resección por el riesgo de generar concavidades submandibulares, y otros practican resección parcial del polo superficial de forma sistemática. La evidencia disponible favorece la resección parcial sobre la suspensión aislada cuando la glándula es la responsable del contorno, porque la suspensión tiende a ceder. La decisión se toma antes de operar, palpando en la exploración, porque condiciona todo el diseño descrito. El desarrollo técnico está en Platismoplastia y contorno cervical.
La evidencia comparada entre deep plane y SMAS
Una revisión sistemática con metaanálisis reciente comparó el deep plane con las técnicas sobre SMAS sobre 21 estudios y cerca de 2.900 pacientes. El resultado no es unívoco: el plano profundo obtuvo mayor satisfacción del paciente, en torno al 94 % frente al 88 %, y también mayor tasa global de complicaciones, alrededor del 17 % frente al 10 %. La lectura correcta del dato no es que una técnica supere a la otra, sino que el incremento de resultado se acompaña de un incremento de riesgo. La consecuencia es que la elección es de indicación: en un paciente joven con laxitud moderada, una técnica sobre SMAS ofrece una relación favorable; en un paciente con surcos establecidos y desplazamiento medial, la corrección exige el plano profundo y con ella su perfil de complicaciones.
Decidida la capa, el vector y el diseño cervical, queda la ejecución. La secuencia completa del plano profundo —marcaje, incisiones, despegamiento, liberación ligamentaria y reposición— se desarrolla en Lifting de plano profundo, paso a paso.
Referencias
- 1.Vaquero Martínez P. Cirugía de lifting. En: Manual de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial y de Cabeza y Cuello. SECOM CyC; 2025.
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- 4.Hamra ST. Composite rhytidectomy. Plast Reconstr Surg. 1992;90(1):1-13.
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- 6.Jacono AA, Malone MH, Talei B. Three-dimensional analysis of long-term midface volume change after vertical vector deep-plane rhytidectomy. Aesthet Surg J. 2015;35(5):491-503.
- 7.Jacono AA, Bryant LM, Alemi AS. Optimal facelift vector and its relation to zygomaticus major orientation. Aesthet Surg J. 2020;40(4):351-356.
- 8.Mendelson BC, Tutino R. Submandibular gland reduction in aesthetic surgery of the neck. Plast Reconstr Surg. 2015;136(3):463-471.
- 9.Khoury S, Almubarak Z, Khan H, Boldt G. The deep plane versus SMAS facelift: a systematic review and meta-analysis. Aesthetic Plast Surg. 2025;49(21):5895-5903.
Especialidad relacionada: Lifting Facial y Rejuvenecimiento