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Cicatrices del lifting facial: dónde quedan y cómo evolucionan

La pregunta que más se repite antes de un lifting facial no es sobre el resultado, sino sobre la cicatriz. La respuesta corta: en una técnica bien planificada, las incisiones se ocultan en el pliegue natural por delante de la oreja, continúan por detrás del lóbulo y terminan en el cuero cabelludo, de forma que a los pocos meses son difíciles de localizar incluso de cerca. La respuesta larga depende de la técnica, la piel de cada paciente y los cuidados del postoperatorio, y es la que desarrollo en este artículo.

¿Dónde quedan exactamente las cicatrices?

La incisión estándar del lifting facial y cervicofacial sigue el contorno de la oreja: empieza en la zona temporal, dentro del cabello o justo en el nacimiento de la patilla, desciende por delante del trago siguiendo el pliegue natural que separa la oreja de la mejilla, rodea el lóbulo y continúa por detrás del pabellón auricular hasta perderse en el cuero cabelludo occipital. En la zona temporal existen dos variantes: la incisión pretricosa, que queda justo delante de la línea de implantación del pelo, y la tricofítica, que entra ligeramente dentro del cuero cabelludo y permite además avanzar la patilla si el paciente tiene la frente alta. Ninguna es mejor de forma absoluta; la elección depende de la anatomía capilar de cada persona. En los hombres, el tramo retroauricular suele mantenerse por delante de la línea de pelo, porque una cicatriz sobre piel sin folículos detrás de la oreja resulta más visible que en una mujer, y desplazarla hacia el cuero cabelludo movería la patilla de forma poco natural. Cuando se trata también el cuello, se añade una incisión corta bajo el mentón que, salvo cicatrización anómala, se vuelve prácticamente invisible.

¿Cómo evolucionan las cicatrices en los primeros meses?

Durante las primeras semanas la cicatriz está roja, algo engrosada y puede notarse al tacto: es tejido nuevo, todavía en fase inflamatoria, y ese aspecto no predice cómo quedará a largo plazo. Entre el segundo y el sexto mes el enrojecimiento empieza a ceder y la cicatriz se aplana progresivamente, un proceso que se acelera con protección solar estricta —el sol oscurece de forma permanente una cicatriz todavía inmadura— y con masaje suave una vez retirados los puntos, que ayuda a romper adherencias superficiales. La maduración completa, con la cicatriz ya fina, pálida y estable, suele alcanzarse entre los seis y los doce meses, un calendario similar al de la inflamación profunda del resto del lifting que explico en el artículo sobre la recuperación semana a semana. Antes de ese plazo es normal notar la zona más tirante o menos sensible al tacto que la piel de alrededor, algo que casi siempre mejora con el tiempo.

¿Por qué a veces quedan más visibles de lo esperado?

Varios factores influyen en el resultado final, y conviene conocerlos con honestidad porque no todos dependen de la técnica quirúrgica. El más determinante es la tensión con la que se cierra la piel: si el estiramiento recae sobre el borde cutáneo en lugar de sobre el plano profundo (el SMAS), la cicatriz recibe más tracción y tiende a ensancharse o a hipertrofiarse. También influyen el tipo de piel —las pieles gruesas y con tendencia a la hiperpigmentación cicatrizan peor que las finas—, el tabaco, que reduce el aporte de sangre a los bordes de la herida, y antecedentes personales de cicatrices queloides o hipertróficas en otras zonas del cuerpo, que conviene comentar en la consulta antes de operar. Por último, también importa la dirección en que se diseña la incisión: una cicatriz que cruza perpendicular a las líneas naturales de tensión de la piel tiende a ensancharse más que una que las sigue, razón por la que el trazado se planifica de forma individualizada en cada paciente y no con una plantilla fija.

¿Un mini lifting deja menos cicatriz que un lifting completo?

Un mini lifting o lifting de bajo peso, centrado en el tercio inferior de la cara y el cuello, utiliza una incisión más corta que no siempre llega hasta el cuero cabelludo occipital, lo que en teoría deja menos cicatriz visible. Pero la longitud de la incisión no es el factor que más determina si una cicatriz se nota: lo es la tensión de cierre, y esa tensión depende de cuánto tejido hay que reposicionar. Un mini lifting trata menos extensión de piel y de plano profundo, así que suele cerrar con menos tensión, pero también corrige menos flacidez y su resultado dura menos tiempo. Elegir una técnica u otra por la cicatriz, sin tener en cuenta el grado de flacidez real, es un error frecuente: una persona con laxitud avanzada en el cuello que se opera con una técnica limitada para "evitar cicatriz" suele acabar con una cicatriz igual de corta, pero con un resultado que no responde a lo que necesitaba corregir.

¿Qué se puede hacer si una cicatriz no evoluciona bien?

La mayoría de cicatrices que se ven engrosadas a los dos o tres meses siguen madurando por sí solas y no requieren ninguna intervención. Cuando una cicatriz se mantiene elevada, roja o sensible más allá de ese plazo, las opciones incluyen láminas o geles de silicona, infiltraciones de corticoide para las hipertróficas, y en casos concretos terapia con láser vascular para acelerar la resolución del enrojecimiento. La revisión quirúrgica de la cicatriz —extirparla y volver a cerrarla, casi siempre bajo anestesia local— se reserva para un número reducido de casos en los que, pasado el año, sigue siendo visible o ancha, y solo tiene sentido si se corrige también la causa que la hizo evolucionar mal, no solo el aspecto.

Ninguna cicatriz desaparece del todo, y cualquier cirujano que prometa lo contrario no está siendo honesto. El objetivo realista de un lifting bien planificado es que la cicatriz quede oculta en los pliegues naturales de la oreja y el cuero cabelludo, y que a partir del año sea prácticamente imperceptible incluso para quien la busca.

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Sobre el autor

El Dr. Pablo Vaquero es cirujano adjunto de Cirugía Oral y Maxilofacial en el Hospital Universitari Vall d’Hebron (Barcelona) y cirujano en el Instituto Maxilofacial del Centro Médico Teknon. Formado en Hong Kong, Buenos Aires y la Charité de Berlín, es Representante Nacional de Trainees de España ante la EACMFS y autor de publicaciones científicas y del capítulo de Cirugía de Lifting del manual de referencia de la SECOM CyC.

Dr. Pablo Vaquero

Cirugía de lifting facial, estética facial, reconstrucción facial compleja y parálisis facial, en Barcelona.

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