Parálisis Facial
La parálisis facial afecta a la simetría, la expresión y funciones básicas como cerrar el ojo o sonreír. Su tratamiento quirúrgico busca recuperar el equilibrio del rostro y, siempre que es posible, el movimiento voluntario.
¿Cuándo se recomienda?
- Parálisis facial periférica de causa traumática, tumoral o idiopática (parálisis de Bell) que no se recupera de forma espontánea.
- Secuelas de cirugías de la base del cráneo o la parótida.
- Asimetría facial en reposo o durante la sonrisa.
- Dificultad para el cierre palpebral con riesgo para la córnea.
Mi enfoque
Me formé específicamente en cirugía plástica facial y técnicas de reanimación en el Sheba Medical Center de Tel Aviv, uno de los centros de referencia mundial en esta área. El tratamiento se adapta al tiempo de evolución y a la causa de la parálisis, combinando cuando es necesario técnicas estáticas y dinámicas.
Recuperación
En técnicas dinámicas, el movimiento voluntario tarda varios meses en instaurarse mientras el nervio o el músculo transferido se reeducan; en técnicas estáticas la mejora de la simetría es visible desde el postoperatorio inmediato. La rehabilitación con fisioterapia facial es parte imprescindible del tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿La parálisis de Bell siempre necesita cirugía?
No, la mayoría de parálisis de Bell se recuperan de forma espontánea en semanas o meses con tratamiento médico. La cirugía se plantea cuando, pasado ese margen de tiempo razonable, no hay signos de recuperación o quedan secuelas significativas.
¿Qué diferencia hay entre técnicas estáticas y dinámicas?
Las técnicas estáticas (como los suspensorios) mejoran la simetría en reposo sin recuperar movimiento activo; las técnicas dinámicas, como las transferencias musculares o nerviosas, buscan devolver movimiento voluntario, aunque requieren más tiempo de recuperación.